viernes, 4 de junio de 2010

Sutil


Sutil fue tu acecho aquella noche

En que te prendiste a mí querer,

Tu perfume húmedo se quedo en mí

Silueta, dibujado y adormecido,

Quisiera el viento morir a tu encuentro

Por desespero a tu sutil belleza,

Que impregna de miel el cuerpo del mundo,

Bendito el universo por ofrecerme

Tu virginal sabiduría y por madurar en mi

Los frutos del tiempo en la vendimia

Humana, no pudieron los calabozos

Encadenar mi espíritu a las cavernas

Del desespero y la ilusión,

Fue tu ansiada llegada

La salvación trasmutadora

Del mercurio profano

Que aun habita en nuestro

Templo interior….